Tomamos como referencia para desarrollar la siguiente reflexión en el libro Evangelio según San Lucas 17:11-16.

11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos

13 y alzaron la voz, diciendo: !!Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!

14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,

16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.

17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?

18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?

19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

La historia recae sobre 10 hombres desamparados, obligados a vivir aislados, fuera del pueblo. Por ley se les pedía a los leprosos quedarse por lo menos a 100 metros de toda la gente. Cuándo la gente caminaba cerca, ellos tenían que gritar: “¡Inmundo, inmundo!” (¡Imagínate!), para alertar de su presencia, era una situación tan triste y despreciable que los leprosos tenían que vivir prácticamente en el anonimato.

Sabes, Lepra en la Biblia significa pecado!. La Escritura muestra al leproso como un tipo de pecador viviendo en vergüenza, debilitado y gastado por los efectos terribles del pecado.

Además podemos aplicar espiritualmente hablando, que un leproso representa al hombre sin Dios, esclavo del pecado. Un leproso espiritual es aquel que vive bajo la derrota, el fracaso, la desesperanza y destrucción. Vivir bajo la maldición del pecado (lepra) es vivir sin paz, alejados de nuestros seres queridos por una triste y dolorosa separación y destrucción matrimonial, en pobreza económica, es estar mutilados por la enfermedad, vicios, pobreza y adicciones; algunos pierden sus hijos, otros su esposa o esposo, alguien la muerte prematura de un ser querido y otros mas carentes de paz y felicidad.

Muchos intentan salir por sus propios medios de esta terrible enfermedad pero no lo logran, porque la cura es Jesucristo!

Estos hombres leprosos de la Biblia cuando supieron que andaba Jesús muy cerca de ellos, se llenaron de esperanzas y salieron a su encuentro sin importar su condición y prácticamente comenzaron a rogarle al Maestro que tuviera de ellos misericordia y que los sanara.

Jesús no les negó el favor, y les dijo que mientras ellos se dirigieran a los sacerdotes, en el camino recibirían la sanidad y restauración anhelada.

Así fue! En el camino vino lo sobrenatural de Dios. Fueron sanados por completo, si, fueron sanados.

Pero de los diez solo volvió a Jesús uno solo a darle las gracias por lo que había recibido. Solo uno! Solo uno se rindió postrado a sus pies para decirle con todo su corazón: estoy agradecido Jesús! Cuando mas te necesitaba llegaste cerca de mi, salí a tu encuentro y tuve fe en mi corazón. Quiero que sepas que te estoy profundamente agradecido.

agradecidos

agradecidos de Dios

Te das cuenta que así pasa en muchas ocasiones en nuestras vidas. Ayudas a muchos pero solo unos muy pocos se vuelven a ti para retribuirte las gracias!

Existe un proverbio popular en nuestra habla cotidiana: DE MALAGRADECIDOS ESTA LLENO EL MUNDO! No, no seamos de estos!

Ciertamente es así! Muchos después de recibir un gran favor, después se les olvida, siguen su vida, pareciera que importante les ocurrió cuando mas lo necesitaban.

En esta historia bíblica se puede notar que dice: Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados. No dice fueron salvados, sino limpiados.

El Señor quiere hacer en cada uno de nosotros una obra completa que incluye: Salvación, Restauración y Sanidad. Espera que tengamos un corazón dispuesto a recibir esos tres regalos.

Jesucristo hizo algo maravilloso por ti y por mí. Sufrió terriblemente por nuestros pecados, se llevo nuestros dolores y el castigo de nuestra paz fue sobre el.

Te olvidaste de eso? Has dado gracias cada día por ese acto de inmensurable amor por ti? Caminas conforme a su voluntad, conforme a la palabra de Dios?

Solo tu puedes responder esas interrogantes.

Hoy es un día mas para darle gracias! Si, gracias por la vida, gracias por su muerte y resurrección, gracias por ese aire que podemos respirar, gracias por el alimento que tenemos en nuestra mesa, gracias por la familia, gracias por la carrera universitaria, gracias por el empleo, gracias por los momentos difíciles, gracias por las desdichas, gracias por los momentos amargos, si gracias por absolutamente todo!

Vamos! Seamos como el samaritano que volvió, estoy convencida que este no solo recibió sanidad sino también salvación.

Si tienes problemas, o estas enfermo, o estas desanimado, o te han desilusionado, o estas triste, o has perdido algo o alguien… te invito a que vengas con un corazón sincero y humilde a Jesús, el puede limpiar tu lepra, sanar tus heridas! El es real, lo hizo conmigo!

Y no te olvides de Jesús, el no se olvida de ti!.

 

Su hermano. Stewars Pérez.